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8 beneficios del compost: aprovecha y recicla los deshechos

8 beneficios del compost: aprovecha y recicla los deshechos

La producción de compost es una práctica cada vez más extendida. Es lógico que así ocurra en estos tiempos donde desde hace algunos años se ha vuelto en alguna medida al aprovechamiento de lo que parece que ya no sirve, a la reparación de lo roto en lugar de comprarlo nuevo, a la compra de segunda mano, incluso al trueque.

En la Unión Europea, se generan cada año 12 millones de toneladas de compost a partir de residuos municipales, sobre todo en Austria, Alemania, Bélgica, Países Bajos e Italia. En otros países, el compost se produce especialmente a partir de residuos agrícolas y de la industria alimentaria. En España, se usan más de 3,5 millones de toneladas de residuos orgánicos para hacer compost, que en mayor medida, se reutiliza en el sector agrícola.

Pero veamos a qué nos referimos exactamente con compost.

Puñado de compost ya hecho
Compost ya elaborado

¿Qué es el compost y el compostaje?

El compostaje es el proceso de descomposición de residuos orgánicos por organismos descomponedores (bacterias y hongos) y por animales que comen detritus (lombrices y escarabajos), cuyo resultado es un abono orgánico de alta calidad denominado compost. Es decir, el compostaje es el proceso y el compost el producto resultante.

El compostaje nace de la observación de la naturaleza. Cuando plantas, hojas, frutos, restos de animales muertos, etc… permanecen largo tiempo en el suelo, se van descomponiendo gracias a insectos, hongos y microorganismos y se convierten en nutrientes para las plantas. Lo único que hace el hombre es controlar y acelerar este proceso.

Aunque en realidad el compostaje lo lleva haciendo el hombre desde hace cientos de años, en los últimos tiempos lo ha mejorado y lo ha hecho más eficiente, obteniendo un resultado de mayor calidad.

Veamos qué utilidad y ventajas tiene producir compost.

Removiendo compost ya elaborado
Manipulación de compost

8 importantes beneficios del compost

El compost es una alternativa excelente a los fertilizantes y plaguicidas, que son caros, están elaborados a partir de recursos no renovables como el petróleo y contaminan suelo y agua afectando a la salud.

Estos son algunos de los múltiples beneficios que tiene generar tu propio compost.

  • Previene la erosión del suelo: mejora su compactación y la retención de agua.
  • Ayuda a mejorar la calidad del aire: se reducen los residuos urbanos en vertederos, secuestra carbono y así hace disminuir las emisiones de CO2.
  • Sirve como insecticida: durante el compostaje se crea un líquido orgánico llamado lixiviado que tiene propiedades insecticidas.
  • Contribuye al ciclo de la vida natural.
  • Fomenta la biodiversidad: los insectos y lombrices que participan del proceso acaban muriendo y formando parte del compost.
  • Reduce el uso de combustibles fósiles: es un sustituto de los fertilizantes químicos.
  • Nutre el suelo: su ph neutro lo hace inocuo a nuestras plantas y suelos y mejora la microflora y microfauna del suelo.
  • Favorece el control de plagas: al estar la cadena trófica del suelo equilibrada, se evita la aparición de patógenos.

Digamos que estos son los beneficios químicos, biológicos y físicos. Pero luego hay otras ventajas como las de mejorar tu huerto y la calidad de tus plantas y frutos, así como crear un vínculo con la familia y ofrecer enseñanzas positivas y ecológicas a tus hijos.

Tipos de compostaje

La tipología del compostaje se podría dividir en dos.

Compostaje doméstico

Es el que se realiza en el domicilio particular, en el jardín, la terraza o el huerto. No requiere gran cantidad de residuos, transporte ni maquinaria o herramientas complejas. Su uso es casi inmediato.

Compostaje comunitario

Este tipo de compostaje se da en espacios públicos como escuelas o jardines comunales.

Herramienta para manipular compost

Tipos de compost

Aunque hay diversas formas de producir compost, nosotros vamos a explicar los tres tipos principales.

Compost común

Es el más habitual y sencillo, pero hay que mantener una proporción correcta en los residuos utilizados.

El compost común se puede a su vez clasificar por el modo de apilar la materia orgánica:

  • En montón: se hace sobre el suelo y en capas alternadas.
  • En superficie: se echa los materiales de deshecho directamente sobre la tierra cultivada para que filtre todos los nutrientes mientras se va descomponiendo.
  • En cajas o compostadoras: se depositan los residuos en la compostadora. Estas suelen venir con instrucciones dependiendo del fabricante.

Compost industrial

Requiere de instalación de tuberías que aporten oxígeno y extraigan dióxido de carbono para acelerar el proceso.

Vermicompostaje

El vermicompostaje es una técnica de compostaje que utiliza la capacidad de las lombrices para tratar los residuos orgánicos generando un producto, el humus de lombriz o vermicompost. Es uno de los más beneficiosos para las plantas, tanto a nivel de nutrientes como de microorganismos que protegen a las plantas de agentes patógenos.

Bokashi o compost japonés

Su principal diferencia con respectos a los otros es que con el bokashi el proceso de descomposición es mucho más rápido porque a los residuos orgánicos se les añade un cultivo de microorganismos a base de agua, melaza y levadura, además de otros materiales como cenizas o cáscaras de arroz.

¿Qué materiales puedo usar y cuáles no para hacer compost?

Cualquier material biodegradable puede ser usado para el compost. Va a depender de la rapidez con que se descomponga. Según las  webs consultadas Avatar Energía y La Huertoteca, son estos.

  • De rápida descomposición: hojas frescas, restos de la siega del césped, estiércol de animales de corral y malezas jóvenes.
  • De lenta descomposición: restos de fruta y verdura, hierba vieja, restos de plantas, bolsas de infusiones y posos de café, estiércol de caballos y vacas o desbroces de setos jóvenes.
  • De descomposición muy lenta: hojas de otoño, desbroces de setos duros, ramas podadas, serrín y virutas de madera no tratadas, cáscaras de huevo y frutos secos o huesos de frutos.
  • Materiales a evitar o no utilizar para el compost: carne y pescado, productos lácteos, productos que contengan levaduras o grasas, ceniza de carbón, heces de perros y gatos, filtros de cigarrillos o tejidos sintéticos.
Compost en caja compostadora

Fases de producción del compost

Las fases del proceso de compostaje deben estar controladas y dependerán de tres elementos principales: la temperatura, la humedad y el oxígeno.

Fase mesófila

Cuando los microorganismos “mesófilos” (los que crecen entre 20º y 40º grados) empiezan a reproducirse descomponiendo moléculas orgánicas.

Fase termófila

Al subir la temperatura más de 45º grados, los microorganismos mesófilos son sustituidos por los “termófilos” (proliferan entre 45º y 70º grados). Estos descomponen moléculas más complejas de carbono. En esta fase, el nitrógeno se transforma en amoniaco y el ph se vuelve alcalino.

Fase de enfriamiento

Después de un tiempo, el carbono y el nitrógeno se consumen, desciende la temperatura y un poco el ph y vuelven a aparecer microorganismos mesófilos.

Fase de maduración

En esta etapa, la mezcla debe mantenerse a temperatura ambiente y se genera una serie de reacciones secundarias que la llevan a la condensación y polimerización, obteniendo como resultado el humus o compost.

La duración de todo este elaborado proceso biológico puede variar dependiendo de los materiales que se usen, de la cantidad y del modo de apilamiento de los deshechos. Pero suele tardar entre uno y cinco meses.

Plantas abonadas con compost

¿Qué conclusiones podemos sacar?

El compost es un producto artesanal, biológico y sobre todo, muy ecológico que es fácil de obtener. Un fertilizante de gran calidad que ayudará a que tus plantas, tu jardín o tu huerto luzcan como nunca, con una salud que no habías logrado antes. Lo notarás por fuera y también por dentro, pues el sabor de los frutos mejorará sustancialmente.

Además, el compost no necesita de maquinaria compleja ni mucha mano de obra. Consiste sólo en ir depositando los desperdicios orgánicos que creas en un lugar determinado y esperar.

Lo único que hace falta es tiempo y dejar que la naturaleza actúe.

¿Quieres ser más ecológico, ayudar a la biodiversidad y al mantenimiento de los suelos y además ahorrar en fertilizantes?

¡Haz tu propio compost!

Si estás interesado en estos temas, encontrarás otros artículos sugerentes en nuestro el Noticiario de Molino de Jaranda.

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